martes, 20 de abril de 2010

AUDITORIAS ENERGETICAS-SENCILLO Y PRACTICO

Las auditorías son un proceso sistemático mediante el que se obtiene un conocimiento suficientemente fiable del consumo energético de la empresa para detectar los factores que afectan a dicho consumo e identificar y evaluar las distintas oportunidades de ahorro en función de su rentabilidad. Las etapas típicas en las que se desarrolla una actividad de este tipo son:

  • Preauditoría o prediagnóstico. Se realiza una primera vista a la instalación como toma de contacto, recabando información sobre los equipos, métodos de trabajo, protocolos de actuación, datos de tarificación y consumos energéticos (eléctricos, combustibles fósiles, energías alternativas). El objetivo de esta etapa es detectar los puntos críticos en cuanto a consumos, malas prácticas, etc. y poder establecer un plan de acción en cuanto a los períodos y puntos de toma de datos, medidas “in situ” y entrevistas con el personal.
  • Toma de datos. Los períodos de toma de datos varían ostensiblemente dependiendo del tipo de empresa, oscilando desde días hasta un mes en función del número de equipos a auditar, tipos de instalaciones, dimensiones, etc. En cualquier caso, debe ser el suficiente para que los datos sean representativos. Es importante durante esta etapa contar con la colaboración del personal de la empresa, especialmente con el encargado de mantenimiento y el jefe de planta.
  • Diagnóstico: El estudio de los datos anteriores permitirá identificar los puntos donde no se está consiguiendo un uso eficaz de la energía y establecer las medidas correctoras oportunas como sustitución de equipos, nuevos protocolos de actuación… Además de la viabilidad técnica, debe analizarse la económica, determinando inversiones, beneficios, costes y períodos de recuperación.
  • Implantación y seguimiento. Una vez adoptadas las medidas propuestas, debe realizarse un seguimiento para comprobar que se están ejecutando correctamente y confirmar las mejoras y los ahorros consiguientes.

Los beneficios alcanzables son:

  • Optimización del consumo energético, lo que se traduce en una importante reducción de costes.
  • Aumentar el tiempo de vida de los equipos, ya que se asegura que estos trabajan en las condiciones más adecuadas, evitando sobredimensionamientos o sobrecargas.
  • Mejorar la competitividad de la empresa al reducirse los costes de producción.
  • Mayor respeto y conservación del medio ambiente, ya que, al no consumirse más energía que la necesaria, se disminuyen las emisiones de CO2, tanto en la planta como en la producción de la electricidad consumida. Todo esto se traduce en una contribución a la mejora del calentamiento global y en una mejora de la imagen de la empresa al contribuir al bienestar social.

La importancia de las auditorías energéticas queda reflejada en el Plan de Acción 2005-2007 de la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética en España 2004-2012 aprobado por el Consejo de Ministros el 8 de julio de 2005 en el que dentro de las acciones prioritarias para el Sector de Industria se señalan estas actividades como prioritarias, estableciendo líneas de ayuda para su cofinanciación. Asimismo existe un programa de ayudas públicas a proyectos empresariales de eficiencia energética, de tal forma que el montante total para inversiones en estos dos programas es superior a 489 millones de euros.

Por otro lado, desde el punto de vista ambiental no podemos olvidar que la eficacia energética es el modo más simple y económico de conseguir los objetivos de reducción de las emisiones de CO2 establecidos en relación con el cambio climático, según se recoge en distintas normativas europeas.

De todo lo anterior, se desprenden los claros beneficios que presentan las auditorías energéticas a nivel empresarial y social, pero debemos tener claro que estas pueden y deben llevarse a cabo en cualquier tipo de empresas, desde las multinacionales hasta las PYMEs con un solo trabajador e, incluso, hasta en viviendas particulares. En este último caso, sería excesivo el tener que realizar la toma de datos, elaboración de planes de acción, etc., pero simplemente la observación de nuestros hábitos, ver si puertas y ventanas tienen los aislamientos adecuados, optimizar la iluminación y maximizar el uso de luz natural, es decir, realizar una auditoría cualitativa de nuestro hogar puede resultar en ahorros de hasta el 30% de nuestra factura energética familiar. En este sentido son muy útiles las guías que se pueden encontrar en las páginas web de los principales suministradores y del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía .




http://www.si3ea.gov.co/Portals/0/URE/Auditorias_Energeticas.pdf

No hay comentarios:

Publicar un comentario